Los guardaparques de Aconcagua
Son quienes más interactúan con los visitantes al Parque. Ejercen controles en los campamentos para brindar seguridad y proteger el recurso.
Por: Jorge Federico Gómez

Pablo Ortubia y Pablo Isola son dos de los guardaparques que ejercen sus funciones en el Parque Aconcagua, más precisamente en el campamento de Confluencia durante la temporada. Allí este verano compartieron con Aconcagua Online algunas características de sus tareas, sus expectativas y su vida en estas alturas.

El Estado Provincial cuenta con un cuerpo estable de guardaparques, pero como en la temporada se necesita más gente en el Parque, a través de contratos temporarios el plantel se completa en cada uno de los campamentos.

En invierno trabaja la gente con prestación anual ya que está sólo abierto el Centro de Visitantes en Horcones y el de Punta de Vacas. En el resto de los campamentos no hay actividad.

Confluencia es un campamento de aproximación, nos explican los guardaparques: “Encontrás andinistas que van al base de Plaza de Mulas y te encontrás con gente que viene a hacer un trekking a conocer el cerro, por el día, gente que no está acostumbrada a la montaña, que vienen a ver la pared Sur, etc. La gente está poco tiempo acá, no más de dos noches”.

El campamento tiene una función básica esencial que es el de ejercer obligatorios controles médicos de prevención por la altura.

“Nosotros hacemos el control de ingreso y salida de los andinistas, patrullajes a la pared Sur, monitoreo en la zona de vegas, mediciones en los ríos para ver el estado de los glaciares, de posibles desprendimientos, trabajo preventivo. Básicamente en temporada nos dedicamos al andinista, cuando somos un poco más algunos salimos a hacer relevamientos a otros lugares más intangibles, pero estamos más que nada en la zona de uso público y haciendo prevención”.

La problemática más común que encuentran en este campamento es la propia negligencia del público, “a veces por la incertidumbre que les causa la montaña por no ser gente que se dedica a la montaña en muchos casos. Mucha gente viene con la idea de camping pero esto tiene otra característica fundamentalmente por el tema de la altura y porque es diferente caminar en el llano que en la montaña. Y esto no está equipado como un camping”.

El terreno de su incumbencia es amplio, desde el puente del Durazno, Plaza Francia y Piedra Ibáñez, es bastante grande y se cubre con relativamente poca gente. “Estamos más abocados a controlar que todos los que salieron a Francia durante el día vuelvan, que todos los que bajan de Mulas hayan pasado, y que los que vienen subiendo desde Horcones hayan llegado” resumen.

Además en esta temporada oficiaron de nexo en comunicación con Plaza de Mulas y Horcones.

Pablo Ortubia es guardaparques en Aconcagua desde hace 16 años. Trabajó en Plaza Argentina un par de temporadas, luego en Plaza de Mulas donde estuve mucho tiempo, y actualmente en Confluencia. “Pero conozco todos los campamentos, las zonas intangibles, etc.”, aclara.

Pablo Isola es de Buenos Aires, hace 5 años que trabaja en forma temporaria en el Parque, y sólo desde este año tiene contrato anual. “Siempre estuve en la parte operativa en Horcones, en la logísitca a Mendoza con vehículo, y desde el año pasado en Confluencia”.

El equipo se completa con Javier Giménez y Valeria Olivella, y como refuerzos en momentos de mucha afluencia de gente Sacha Haagen Entrocassi y Nahir Manfre.

Ellos destacan la importancia del perfil del guardaparques, muy específico para cada caso. “Nosotros nos abocamos al cuidado del andinista. Pero cada campamento tiene su característica, son muy diferentes, y la idea es tratar de abocar a la gente nueva según cuál es el perfil donde pueda desarrollar mejor sus habilidades. Son diferentes perfiles, los campamentos de altura tienen más perfil de andinismo, otros son más estáticos, o tienen más incidencia en lo educativo, como Horcones”.

Finalmente acentúan lo importante del trabajo grupal en la tarea del guardaparque, y la conveniencia de que se mantengan los grupos que se van armando por la propia dinámica del Parque.

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