El volcán Tupungato, inaccesible y extremo
Por su ubicación no es tan común el ascenso a este impresionante Seis Mil, el segundo cerro más alto de Mendoza.
Por: Jorge Federico Gómez

El gran volcán Tupungato (6.570 m), el monte más alto al Sur del Aconcagua, décimo en altura de Argentina, el gran cono helado que se yergue solitario y visible desde el llano, constituye un desafío más que interesante para andinistas avezados que buscan una experiencia similar a Aconcagua pero con una diferencia sustancial: la soledad más absoluta.

El Tupungato tiene casi 400 metros menos de altura que el gran Centinela, y se ubica a tan sólo 80 kilómetros hacia el Sur de éste y a 70 kilómetros lineales al Oeste de la villa cabecera del departamento homónimo. Antiguamente se creía que medía 6.820 metros, pero mediciones más precisas actuales lo sitúan en los 6.570.

Su cumbre constituye uno de los hitos naturales a lo largo del Límite Internacional con Chile, y está dentro del Parque Provincial Volcán Tupungato, una extensión protegida de 200.000 hectáreas creado en 1985.

El escaso impacto causado por el hombre en estos terrenos y la dificultosa y extensa aproximación constituyen razones por las cuales su ascenso es un objetivo muy buscado sobre todo por extranjeros que tanto valoran los ambientes agrestes y desolados.

La primera cumbre registrada al Tupungato data del 12 de abril de 1897 y el honor le cabe al célebre suizo Mathias Zurbriggen, que tres meses antes había plantado bandera en la cumbre de Aconcagua por primera vez, en el marco de la expedición de Fitzgerald. En Tupungato lo logró junto a Stuart Vines.

Geológicamente el “Mirador de Estrellas” -tal el significado de su nombre en lengua huarpe- es un volcán extinto del pleistoceno. Curiosamente el vecino volcán holocénico Tupungatito, unido por un collado hacia el Sudoeste, se encuentra activo con 18 erupciones de cenizas registradas desde 1829, la última en 1986.

Una expedición clásica conlleva varios días desde la ciudad de Tupungato (1060 m), en donde el primer paso es llegar al refugio El Cóndor (2.100 m), momento de inicio del proceso de aclimatación y alistamiento de equipo. En un segundo día de aproximación se llega al antiguo refugio Real de Azufre o de los Bayos (3.250 m), ya en el Parque Provincial a través del río Santa Clara y Tres Quebradas.

El día 3 se marcha hasta la base del Cerro Azufre o pie del Portezuelo (4.000 m), donde o bien se instala un campamento o bien se prosigue hasta el Alto Valle del Tupungato (3.500 m) pasando por el Portezuelo del Azufre (4.830 m). Por lo general se toman aquí uno o dos días para el descanso y la buena aclimatación, incluyendo ascensos menores y caminatas  por los alrededores.

En el día 5 ó 6 se realizan los porteos al primer campamento de altura (5.200 m), en el hito fronterizo Portezuelo de los Vientos por la Quebrada de la Bajada, donde se ascenderá al día siguiente. El segundo campamento de altura se instala en un lugar llamado Mula Muerta (6.000 m) desde donde se prepara el asalto.

El día de cumbre, logrado el objetivo, habitualmente se regresa a descansar al primer campamento de altura  de Portezuelo de los Vientos.

En la posterior jornada se desciende hasta el campamento  del Alto valle del Tupungato y al siguiente se llega nuevamente a Real de los Bayos. El último día se arriba al refugio "El Cóndor" para el traslado final a Tupungato.

El Tupungato técnicamente no ofrece complejidad extrema, al igual que Aconcagua. Sus rutas son similares en cuanto a distancias y rutas. Pero es un muy duro ascenso por sus condiciones climáticas tremendas al tratarse de un cerro tan alto y tan aislado, y que presenta grandes dificultades en el tramo final a causa del hielo.

(Fotos: Martín Lucero)

DEBUG
Notas relacionadas:
HISTORIAS DE MONTAÑA
Una familia en la cumbre
AOLAOLAOLAOL