Opciones para la previa de Aconcagua
Es siempre recomendable antes de encarar el Aconcagua entrenar y aclimatar en otros cerros de la zona.
Por: Jorge Federico Gómez

Para quien quiere subir Aconcagua, noviembre y diciembre son meses especiales para entrenar, practicar, aclimatar y sobre todo probarse con el esfuerzo y altura en distintos cerros importantes de la provincia de Mendoza.

Este fin de primavera sitios como el Cordón del Plata, en Luján de Cuyo, o la quebrada de Matienzo, cerca de Las Cuevas, Las Heras, son excelentes para arremeter algún 4.000, 5.000 y hasta un casi 6.000 como el Plata, como paso previo para intentar la cumbre del Techo de América.

El Cordón del Plata es muy concurrido por esta época, y son varias las ventajas que ofrece en el pre Aconcagua: está cerca de Mendoza, a algo más de 80 kms,  se puede acceder en una hora en colectivo de línea hasta cierto punto y de allí caminar o en transfer hasta la zona de los refugios, que los hay varios y muy buenos.

Desde allí son diversos los cerros apetecibles para exigirse tanto en esfuerzo físico como en destreza técnica y, sobre todo, en adaptación a la altura.

El Franke (4.812 metros reales y no los 5.100 de algunas cartas) es uno muy concurrido, de interesante altura y exigente ascenso debido a varias falsas cumbres en su periplo.

El Vallecitos (5.460 m) desde la misma base o el Santa Elena (5.025 m) desde la villa El Salto con pernocte en el refugio Ianiglia, son también buenas opciones para un entrenamiento a conciencia.

Pero sin dudas el Plata (5.958 m), majestuoso y dominante, el más alto del Cordón, es el premio mayor de la zona y el ascenso ideal antes de intentar Aconcagua. De hecho son muchos los andinistas que suben el dificultoso Plata, bajan y de inmediato entran al Parque Aconcagua perfectamente aclimatados a casi 6.000 metros de altura.

La quebrada de Matienzo, en la cordillera del Límite con base en la villa fronteriza de Las Cuevas, es también un verdadero parque de cerros de alturas y dificultades muy variadas para hacer la previa del Aconcagua, con la ventaja de ya estar en la zona del Coloso de Piedra, en la misma latitud y palpitando muy cerca lo que será su abordaje.

El Pedro Zanni (4.185 m) no es una mala opción en la zona. Desde Las Cuevas son menos de 6 horas hasta su base donde se puede armar campamento y en el día siguiente hacer cumbre. No tiene gran dificultad y, lo dicho, es un buen entrenamiento en cercanías del Aconcagua.

Son alternativas en la zona los hermosos Nevado Matienzo (5.025 m) y México (5.100 m), en la misma quebrada aunque de escalada más ambiciosa y difícil, por lo tanto más desafiante. Ambos, contiguos, son accesibles tanto desde la quebrada de Matienzo, con aproximación siguiendo el curso del río de Las Cuevas, como desde la quebrada de Horcones, en el Parque Aconcagua. En ambos casos la ruta por Horcones es más accesible y directa, y por Matienzo más dificultosa incluso con tránsito por glaciares, al tratarse de caras que dan al Sur.

En definitiva la cordillera mendocina ofrece muchos desafíos sumamente variados en extensión, lejanía, altura, dificultad y rigor climático. Esta posibilidad, sumado al consejo y diagramación de la expedición por parte de un guía experimentado, son los requisitos físicos y mentales previos ineludibles a la hora de planificar un ascenso a nuestro gran Aconcagua.

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