Del Fin del Mundo al Techo de América
Son andinistas aficionados de Tierra del Fuego. En el primer intento en Aconcagua de la mayoría de ellos, todos hicieron cumbre.
Por: Jorge Federico Gómez

Un contingente de andinistas provenientes en su mayoría de la austral provincia de Tierra del Fuego, coronó exitosamente en enero la cima del Aconcagua.

Los deportistas estuvieron preparándose durante todo un año en la geografía de la hermosa Tierra del Fuego, ascendiendo los distintos picos que conforman el extremo más austral de la Cordillera de los Andes.

De los 6 integrantes de la expedición, sólo uno, el líder del grupo Leandro Hernández, había ascendido anteriormente el Coloso de América, en cinco oportunidades. Para los otros cinco escaladores fue la primera oportunidad en que afrontaban un desafío tan extremo e importante como Aconcagua, detalle que engrandece el logro deportivo.

Además del mencionado y experimentado Hernández, conformaron el grupo Daniel Etcheverría, Elio Torres y Cristian Meza, todos residentes en la ciudad de Río Grande, más Cristian Nicolás Díaz (Rada Tilly) y Marta González López, española de Madrid.

El periplo hacia la cumbre más alta del mundo fuera de Asia comenzó en la localidad cordillerana de Punta de Vacas. Desde allí los deportistas ingresaron al Parque con el campo base de Plaza Argentina (4.200 m) como primer objetivo.

Una vez allí, y tras lograr todos una adecuada aclimatación, emprendieron el decidido ascenso por la ruta Falso Polaco, es decir con orientación hacia el impresionante Glaciar de los Polacos, por la pared Este, y luego cruzando en travesía hacia el campamento de altura Cólera, ya sobre la ruta normal de los Pioneros.

El día 23 de enero las condiciones del tiempo eran inmejorables. Temprano en la madrugada los fueguinos desde el último campamento de altura pusieron rumbo hacia la cima. A paso firme, con denodado esfuerzo y tremendo espíritu de compañerismo y solidaridad, a las 13:45 los seis llegaron juntos a los 6.962 metros de la cumbre, con el penúltimo aliento y desbordados por la emoción de tan tremendo logro considerando el carácter amateur de la mayoría de ellos.

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