Aconcagua: la importancia del equipo
En este primer informe ponemos el acento en el equipo necesario para la expedición. Lo primero a proteger: los pies
Por: Jorge Federico Gómez

La elección del equipo, consistente en indumentaria y accesorios, es de vital importancia a la hora de preparar la expedición al Aconcagua. Un error o una omisión en esta etapa de la logística puede resultar fatal en los momentos más críticos del ascenso al gran Coloso de Piedra.

Primeramente hay que tener en cuenta que cada expedicionario llevará su equipo personal individual, pero además hay un equipo general con elementos y enseres que serán utilizados por todos los integrantes del grupo. Para ambos equipos es necesario prestar especial atención a cada detalle al momento de la preparación.

Las extremas dificultades que se pueden presentar en el intento de cumbre relacionadas fundamentalmente con el clima y la altitud, es decir el frío y los efectos de la altura en el organismo, dispararán la gestión de supervivencia, que de no contar con el equipo adecuado puede significar un riesgo que pondrá en juego la integridad física.

En el equipo personal la vestimenta para las manos y el calzado para los pies son prioridades.

En cada temporada en Aconcagua se produce una importante cantidad de evacuados por causa de congelamiento en las extremidades, principalmente los dedos. En los casos más graves de congelamiento se pierde tejido por muerte celular.

Al estar en contacto con el terreno de la montaña los pies tienen una especial pérdida de temperatura, y con nieve fresca esta condición aumenta.

Por ellos se hace necesario combinar dos pares de medias, uno primero sintético y uno segundo grueso, ambos de buen diseño y nuevos o en buen estado, que serán reservados limpios y secos sólo para el día de cumbre.

Es vital para el aislamiento la utilización de botas dobles, que permitirá eventualmente retirar y secar el botín interior con el sol, con un calentador y por la noche dentro de la bolsa de dormir.

La plantilla del botín interior puede ser reforzada con otra plantilla por ejemplo de neoprene, le aumenta la aislación en el sector de mayor pérdida de calor, la planta de los pies.

Es importante que la bota doble tenga suficiente espacio para el doble par de medias, la plantilla extra y la movilidad de los dedos (flexión y extensión), por lo que deberá ser un par de números por encima de lo usual.

Por último, la bota exterior debe estar en buen estado y tener un buen nivel de aislamiento. En el mercado existe una gran diversidad de botas dobles para optar por la más adecuada.

Fuente: Aconcagua, la cima de América. Mauricio Fernández. Ediciones Summit. Octubre 2008.

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