Bajaron en parapentes desde la cumbre de Aconcagua
Dos guías extranjeros volaron desde la cima en febrero pasado. Buscan entusiasmar a más gente para que practique la actividad.
Por: Jorge Federico Gómez

Dos jóvenes y experimentados guías internacionales de montaña, uno de Francia y otro de la República Checa, subieron Aconcagua el pasado 15 de febrero y desde la cumbre bajaron volando en parapentes.

Se trata de Gabriel Mazur (39) checo, guía UIAGM, y Jean-Baptiste Chandesris (29), francés, también guía UIAGM. Ambos viven en Chamonix, en los Alpes franceses y trabajan para la reconocida compañía Adventure Consultants, de Nueva Zelanda, guiando expediciones en los Alpes, Nepal, Antártida, etc.

Los jóvenes vinieron este año de vacaciones por primera vez a Aconcagua con la intención de volar desde su cumbre a merced de sus furiosos vientos. “Son nuestras vacaciones y esto es entrenamiento de vuelo en altitud. Aconcagua es famoso por la dificultad de los vientos, es interesante entrenar aquí para después hacer lo mismo, escalar y volar desde la cumbre, en Himalaya” señalaron en diálogo con Aconcagua Online.

En total la expedición les llevó 8 días. Ingresaron por Horcones, pernoctaron en Confluencia, fueron a Plaza Francia en el día, volvieron al campo de aproximación y al día siguiente fueron a Plaza de Mulas.

Allí permanecieron 3 días aclimatando, y luego fueron directamente al campo Berlín, donde durmieron y pasaron otra jornada más.

Cansados y con signos de falta de aclimatación, decidieron contratar porters de la empresa Lanko para llegar a la cima al día siguiente.

El día de cumbre el tiempo estuvo muy apacible. Sin embargo, resultó realmente trabajoso el ascenso, que finalmente lograron.

El poco viento reinante en la cumbre conspiró con la iniciativa. “A esa altitud necesitas correr para decolar, necesitas el viento justo para esto, entre 10 y 20 km/h… pero ese día no había nada de viento” comentaron.

Finalmente, a las 11 de ese 15 de febrero pudieron decolar. Jean-Baptiste primero por el lado de la pared Sur y Gabriel 10 minutos más tarde sobrevolando el Glaciar de los Polacos. El segundo bajó directamente a Horcones, en 20 minutos. El primero llegó a Confluencia en un tiempo similar, dado que el viento cambió en pleno descenso y se le dificultó la posibilidad de llegar directamente a Horcones, el plan original.

Durante el desafío recibieron la asistencia y soporte de Guardaparques y del piloto del helicóptero. “Fueron de mucha ayuda, el Duro con la radio nos informaba, fueron muy amables todos. Estuvo todo muy bien organizado y coordinado, estábamos comunicados siempre”.

Los parapentes son muy pequeños y pesan solamente 1 kg. Son de fabricación polaca, de muy buena calidad y muy seguros.

“La idea es entusiasmar a otras personas a volar en parapentes, disfrutar de la montaña de manera diferente” finalmente aseveraron los guías que vuelan habitualmente en parapentes en los Alpes, en 4 miles. Gabriel en abril irá a Bolivia, Perú y Ecuador para volar en 6 miles.

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