Patrulla de Rescate de Aconcagua, un trabajo de riesgo
La Patrulla cumple un rol fundamental en el Parque Aconcagua brindando seguridad a quienes se animan a una de las Seven Summits
Por: Jorge Federico Gómez

El equipo profesional de rescate, altamente entrenado, pertenece a la Policía de la Provincia y depende del Ministerio de Seguridad. Está encabezado por el joven comisario uspallatino Antonio Ibaceta, quien accedió a dialogar con Aconcagua OL para explicar los alcances de la tarea profesional que despliegan no sólo en Aconcagua sino en todo el ámbito de la cordillera.

La Patrulla de Rescate inicia su función como grupo oficial de rescate en Aconcagua en 1994. Anteriormente desde su creación en 1984 la función en toda la montaña era judicial en ocasión de accidentes graves, pérdidas de vida, etc. cuando la Justicia convocaba para una investigación, acopio de información, pericias y demás.

“En 1994 comenzamos a trabajar como grupo oficial de búsqueda y rescate, no sólo con la tarea judicial que la seguimos realizando, sino con una función operativa de búsqueda y rescate” explica Ibaceta.

El trabajo de la Patrulla durante la temporada se ciñe a la denominada ruta normal “por donde por ahora sube la mayor cantidad de andinistas y eventualmente hacia glaciar de los Polacos y otras variantes de la normal como el Gran Acarreo, etc. El único lugar donde no operamos es en la Pared Sur por el extremo grado de dificultad que presenta” nos comenta el Jefe de la Patrulla.

El grupo está compuesto por 25 personas que se dividen por mitades en dos turnos: uno permanentemente en Aconcagua, en el Parque y sus diversas rutas, y otro “de franco” se encarga de emergencias que se presenten en Cordón del Plata, Precordillera, etc.

“Dentro del Parque -continúa Ibaceta- la base es en Plaza de Mulas pero además tenemos campamentos de altura o puestos de avanzada en Nido de Cóndores, eventualmente en Cólera o en Berlín a 6.000 metros”.

Para integrar la Patrulla de Rescate, además de ser miembro de la Policía, hay dos métodos, según relata el Jefe: “por curriculum o antecedentes o por capacitación específica. Hay personas que han estado en escuelas de montaña o son guías recibidos, ingresan a la academia de policía y ya tienen antecedentes y trayectoria, a ellos los incorporamos directamente a la patrulla para que reciban desde ahí una capacitación específica. Y  por otro lado dictamos un curso anual de unos dos meses y los mejores promedios de acuerdo con las vacantes se incorporan a la patrulla. En estas incorporaciones el personal viene a prueba por uno o dos años y en base a su desenvolvimiento puede permanecer en la patrulla”.

Son cuatro los ejes de su capacitación: técnico, físico, idioma (inglés) y medicina de montaña. Y además cuentan con equipamiento básico específico en vestimenta para actuar a más de 5.000 metros de altura, más el equipo general de trabajo de escalada, búsqueda y rescate como cuerdas, dispositivos mecánicos, camillas, etc.

En Aconcagua, afirma Tony Ibaceta, “a raíz de algunos hechos desafortunados se pudo capitalizar experiencia en enseñanza positiva, se generó un proyecto avalado por la Fundación Campanini encabezada por la esposa del guía argentino fallecido en Aconcagua, se recaudó equipo, se trajeron camillas, se instalaron equipos de rescate en puntos estratégicos como Nido de Cóndores, Cólera -donde la familia de una andinista que falleció en esa expedición donó un refugio al que se dotó de equipo de rescate-, en Independencia y en Campo 3, en la ruta del otro lado. Se crearon tambores de equipo donde se puso oxígeno, camillas, ropa de abrigo y de supervivencia para sobrellevar alguna emergencia”.

Por último, en el Parque Aconcagua la Patrulla de Rescate cuenta con el inestimable apoyo de un helicóptero privado que la Dirección de Recursos Naturales contrata por licitación para prestar servicio exclusivo durante la temporada.

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