La pared Sur, el gran desafío del Aconcagua
Desde el mirador de su base en Plaza Francia, impresionan sus casi 3 kilómetros de desnivel
Por: Jorge Federico Gómez

El italiano Reinhold Messner, quizás el más grande alpinista de todos los tiempos, incluyó a la pared Sur del Aconcagua en su inventario de las más comprometidas escaladas de todo el mundo tras abrir él mismo una ruta de ascenso en 1974.

Fue vencida por vez primera en 1954 por una expedición francesa.Los galos lograron cumbre por el magnífico paredón en 7 eternos días por el desde entonces mundialmente célebre espolón central, de increíble dificultad.

A partir de ese momento la pared Sur se transformó en obsesión para los más expertos e intrépidos escaladores del mundo entero, y las estadísticas lo empezaron a reflejar: En los‘70 un primer grupo de argentinos repitió esa ruta, aunque 4 años antes otros connacionales abrieron una variante por el Este. Un francés logró cima por la ruta de sus compatriotas en 1981, por vez primera en forma solitaria. Ese mismo año una expedición japonesa hizo cumbre en invierno, en agosto y por la vía Messner. Una estadounidense fue la primera mujer en vencer la pared Sur en 1984. Álvarez, Sánchez, Rodríguez y Randis son los apellidos de los primeros mendocinos en llegar al techo de América por la vía francesa en 1986, junto al colombiano Barrios. Y dos exóticas e increíbles marcas: El esloveno Slavko Sveticic en 1988 descendió en 10 horas desde el filo del Guanaco hasta plaza Francia sin cuerda. Y en 2002 el francés Bruno Sourzac la escaló en 22 horas sin equipar previamente la ruta.

Una docena de variantes agrupadas en tres principales rutas: trazado a la cumbre, trazado central y trazado por la derecha. Un espolón que asciende entre dos grandes canales de descarga de avalanchas; escalada en roca de creciente dificultad; canales y rampas de hielo de hasta 45° de inclinación; las Grandes Torres, zona de viejas cuerdas y clavos; el Glaciar del Medio; las Rocas Areniscas; el Glaciar Superior; la pala Messner; el filo del espolón y su escalada final hacia la cima. Temible itinerario tapizado de peligros y dificultades extremas, con desprendimientos de piedras y agua que obligan a trabajar casi exclusivamente en las primeras horas del día y las últimas de la tarde.

La cara sur del Aconcagua goza de fama internacional y durante mucho tiempo se la consideró imposible de escalar. Blanca todo el año, cubierta de glaciares colgantes y con latente peligro de avalanchas, más la notoria dificultad técnica la convirtieron en objeto deseado de montañistas expertos del mundo entero.

Debido a esta realidad, sobre todo teniendo en cuenta que la patrulla de Rescate y el servicio Médico no operan en ese sector, la administración del Parque establece varias condiciones especiales para quienes pretenden abordar la pared Sur. Entre otras cosas las de hacerse responsables de los gastos por eventuales atenciones médicas, evacuaciones por accidente, búsqueda y rescate, ambulancia, etc., aportando una importante garantía financiera para tal fin, portar equipo de VHF, informar ruta probable de ascenso y cronograma, notificar regularmente lasituación, etc.

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