Seguridad para disfrutar de la montaña
La prevención en la práctica del andinismo es fundamental
Por: Jorge Federico Gómez

La prevención en la práctica del andinismo es fundamental, y así lo recomiendan desde la Patrulla de Rescate de la Policía Provincial.

La Patrulla de Rescate de la Policía de Mendoza tiene incumbencia en todo el ámbito provincial. Y en forma particular en el Parque Aconcagua durante la temporada. Su máxima autoridad, el comisario Antonio Ibaceta, repasó junto a Aconcagua Online las principales medidas de seguridad y recomendaciones para andinistas que abordan el Coloso de Piedra y otros sitios aptos para el ascensionismo.

“Nuestro principal foco de atención es la prevención” sostuvo Ibaceta graficando así el perfil de trabajo de la Patrulla. En este marco, detalló algunas medidas de seguridad importantes a la hora de planificar una salida.

En tiempos del fenómeno climático El Niño, y en la era de Internet, es primordial que quien quiera ir a la montaña repase en la red la infinidad de páginas de meteorología, y en base a eso tome previsiones en cuanto a abrigo, equipamiento, tiempo, bebidas calientes, etc. O quizás para resolver quedarse en casa, que a veces es la mejor decisión.

En actividades deportivas de montaña es central contar con equipamiento apropiado. Para esto es necesaria cierta capacitación y en Mendoza hay clubes y escuelas de montaña donde se puede recibir una buena orientación al respecto.

Ser consciente de las propias limitaciones físicas y técnicas para encarar determinada empresa en la montaña también es primordial. La preparación, según el grado de dificultad, es una condición para evitar inconvenientes.

La comunicación en la montaña es crucial. Los distintos sistemas varían en su alcance y utilidad, a veces los convencionales como VHF suelen fallar o ser limitados, y quizás el tradicional celular puede resultar más útil, dependiendo de la zona. Siempre y cuando se cuide y reserve la batería. No es mala idea antes de la salida pasar por la dependencia policial de montaña -comisaría 53 en Potrerillos o 23 de Uspallata- y preguntar por las condiciones de las comunicaciones en los cordones de la zona.

Pero la clave en la comunicación es la previa a la salida. Siempre es recomendable dejar informada a la familia sobre un plan de ascenso, dónde exactamente, cuándo es el regreso, quiénes son los acompañantes, qué riesgos se corren, y ajustarse a ese plan. Los familiares son quienes van a activar los servicios de emergencia en caso de ser necesario.

En expediciones formales losguías generalmente informan a la Patrulla de Rescate sus planes de ascenso y eso ayuda a tener un panorama de toda la provincia por si se requiere intervención. Los canales de comunicación usuales son el mail y los teléfonos de contacto.

“La prevención es el primer escalón y es fundamental, a eso apuntamos en primera instancia” repite Antonio Ibaceta ante nuestra consulta, y como corolario de la entrevista nos deja algunas experiencias puntuales que pintan de modo claro cuestiones de seguridad en Aconcagua:

“Recomendamos a la gente que se muna de buen equipo previo a la ascensión. Nos ha pasado que encontramos gente subiendo el Aconcagua en zapatillas a los 6.000 metros. Sin forzar situaciones recomendamos que baje, que se provea de buen equipo, apropiado, que vea de contratar un guía y así vamos tratando de prevenir”.

“A simple vista si vemos a alguien mal equipado, o que los tiempos de un campamento a otro no son los óptimos, entonces se lo va chequeando y si consideramos que corre peligro se le recomienda bajar”.

“Si me quiero meter en la pared Sur sé que corro riesgo. Y no podemos obligar a nadie a sacrificar su vida para buscar a quien decidió meterse en semejante riesgo. No hay forma de garantizar un rescate allí porque son muy pocos los capacitadas para subir. El año pasado hubo dos expediciones por la pared Sur y ninguna logró el ascenso. Solas decidieron bajar, se dieron cuenta que el riesgo es elevadísimo”.

“En una oportunidad hicimos el único rescate documentado en la pared Sur en helicóptero a 5.300 metros. Entre guardaparques, piloto, guías de montaña calificados, nuestra patrulla, servicio médico, se conformó un buen equipo y se hizo un excelente trabajo. Pero no porque hayamos hecho ese trabajo quiere decir que va todo bien. Se dieron las condiciones ideales, meteorológicas, de terreno, de pericia del piloto que tuvo que arrimarse a la pared, de rescatistas, de médicos, se dieron un montón de circunstancias que permitieron ese particular rescate, pero no es la circunstancia asegurada, todo lo contrario”.

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